GR5 Rellinars - Monestir de Montserrat la 7ª
Este GR5 Camino al revés que un día decidimos, partiendo desde Canet con dirección a Sitges llega a su séptima etapa, cada cual más bella. Hablamos de zonas conocidas, es cierto. Pero visto desde los senderos... tiene otra "gracia". La que la propia naturaleza le proporciona. Un paisaje hecho tan solo de pisadas de otros caminantes y pintado por las diderentes luces del día y los matizes que deja la noche, huellas, sospechamos de otros habitantes que comparten el bosque. Con un te de roca damos la salida desde Rellinars, un pueblo singular un poco escondido tras la gran ciudad: Terrassa. Rompemos la placided al grito de "Rafa" para una foto de grupo. Ya en Monistrol parada para reencuentro y acometer una subida hasta "la Moreneta". Un paisaje entre la niebla y algún claro, como siempre espectacular esta subida y los que caminan sin tregua que llegan media hora antes. Con el frío, la anédota no es el cansancio, sino dónde tomar un café caliente. Otros aprovecharon para pasar por el santurario, el museo, jugar con los jóvenes que hacían una Ginkana y a la que nos invitaron a participar. Regresamos en el cremallera otros, caminando...¡¡¡ hasta la próxima¡¡¡
Regreso a mi raíz Villamayor desde el río Odra Foto ...de pequeño Una bodega de Villamayor de Treviño Río Odra Río Odra Vista del pueblo desde "el soto" Grupo de danzas en la antigua escuela del pueblo Cada vez que el destino me acerca a Villadiego, el corazón me guía por el sendero hacia Villamayor de Treviño, mi cuna. Allí, donde el horizonte se extiende sin límites y la llanura se abre como un libro antiguo, fui recibido por la luz primera. Camino en silencio, envuelto en el anonimato, dejando que la memoria infantil se asome en cada esquina, en cada piedra que guarda secretos de juegos y travesuras. Los sonidos aquí son distintos, ajenos al bullicio de la ciudad. El canto de los pájaros, el ladrido lejano de un perro, el rumor de un carro que resuena en la calma, el eco de un tractor que se pierde en la distancia. Algún coche atraviesa la carretera, recta y paciente, que une Villadiego y Melgar de Fernamental, apenas quebrada por tres vértices tímidos. Las campanas ...
Los aires de Rellinars me trajeron con diferentes entonaciones mi nombre y senti un ligero escalofrio... En todo momento a pesar de mi ausencia me sentí con vosotros.
ResponderEliminarlargo camino
Rafa