
túquemelees
La amistad, la nuestra,
no sé si está hecha a trocitos,
pero sí la formamos una familia de heterogéneas figuras
corrientes: religiosas, culturales, lingüísticas, políticas (?).
La amistad, como el amor no conoce diferencias, edades, distancias,
la amistad es sensible a la pregunta ¿cómo estás?
no debiera tener "peros" ni peras (de uvas a peras)
ni espacios en blanco ni espacios en negro
pero sí tiempos muertos.
Es delicada como una pluma,
tiene estrechos márgenes de uso
y se expresa igual que los saludos:
con besos, abrazos, qué más da, muá, muá, muá…
es la estación de espera… verte llegar
y anoto en mi libreta apuntes
te escribiré cada día, una lectura
haré de nuestra historia un viaje
como en un cine que es donde, sin luz, brillan los sueños.
Qué bien manejan los jóvenes la amistad
con sus tipos, sus “tíos”, sus peñas...
¡qué harían sin ella! sin esa parcela donde crece el corazón.
La amistad es un poco ciega, como la fé y no te extrañe chocar con una farola.
No olvides que hay "amistades peligrosas"
Es el rompeolas del amor, será el amor sin "furor"
y en cada amistad,
debiera haber lista de espera.
Hola!!!ya te he visto como seguidor de mi blog, cosa que te agradezco, va a hacer 1 año que comencé con esto del blog, y recuerdo haberte comentado algo hace tiempo y ahora!!!!de nuevo, apareces asi es que.... es un placer volver a reencontrarte en la blogosfera, y además interesándote León, veo que eres de un pueblecito de la comunidad y que como a mi te gusta abrazar a los árboles, yo cada vez que voy de ruta, que lo hago habitualmente, me abrazo a esos gigantes bondadosos y sabios para impregnarme de su energía.
ResponderEliminarTienes un blog muy interesante, volveré habitualmente.
Un placer,
Un abrazo